Las chanclas en verano, ¿Sabes cómo te pueden afectar?, por Ana Jiménez Borrego

Llega el verano, estación donde nuestros armarios dan un giro radical, comenzamos a cambiar nuestra ropa de invierno por ropa más fresquita, y sobre todo, las botas por las chanclas o sandalias. En este momento deberíamos preguntarnos, ¿Son buenas las chanclas, o su uso puede ocasionarnos problemas?

Nos hemos acostumbrado a utilizar las chanclas constantemente, para salir a comprar, para ir al parque, incluso para conducir, ya que nos resultan más cómodas y ligeras. Este uso inapropiado puede traernos diferentes consecuencias:

  1. Al presentar una suela tan plana, su amortiguación es inadecuada, lo que genera el aumento de la tensión de la fascia plantar (fascitis plantar), esguince de tobillo, e incluso dolor a nivel lumbar, dorsal y cervical. Y te preguntarás. ¿qué es la fascitis plantar? Se le llama así a la inflamación de la fascia plantar, es decir, una banda gruesa y elástica de tejido conectivo que se extiende por toda la planta del pie, desde el talón hasta la base de los dedos.
  2. Debido a la poca protección que le ofrece al pie y a que el material con las que se fabrican no nos aísla del calor extremo, podemos sufrir abrasiones de la piel, cortes por objetos punzantes, fisuras por el impacto de algún elemento pesado, etc.
  3. Como no permite la sujeción completa del pie, la pisada que realizamos con las chanclas es irregular. Como consecuencia de este sobreimpacto, vamos a mantener una tensión constante de los dedos para poder estabilizar nuestro pie, originando dedos en garra, y sobrecargas en el tobillo y estructuras adyacentes.
  4. Pueden llegar a ser bastante peligrosas si la utilizamos para conducir, ya que tenemos menos superficie de apoyo y menos sensibilidad. Además, pueden engancharse en los pedales y disminuir el acto reflejo ante algún imprevisto.

También es cierto, que las chanclas tienen sus ventajas, al permitir una mejor transpiración del pie, disminuyendo el riesgo de uñas encarnadas, pie de atleta; evita el contagio de hongo e infecciones, sobre todo en zonas públicas como piscinas, duchas.

Por todo ello, no utilice las chanclas en exceso, están fabricadas para un uso ocasional y específico (terrenos regulares, para acudir a piscinas, playas,etc).

¡Usa este calzado con moderación y evitarás todos estos problemas! Si usted refiere alguno de los síntomas nombrados anteriormente, en Fisioliva estamos para ayudarte.

 

«Debemos cuidar nuestro cuerpo, es el medio que nos permite comunicarnos, interaccionar con otras personas»