EL MASAJE PERINEAL EN EL EMBARAZO

Masaje perineal, eficaz aplicado durante seis semanas ...

El masaje perineal trae una serie de beneficios en las mujeres embarazadas, porque consigue normalizar el tono muscular y la elasticidad de la musculatura del periné, esto repercute en que durante el parto, se minimizan las posibles lesiones que pueden aparecer. Nadie nos puede garantizar que nuestro periné vaya a quedar intacto, porque el momento del parto es impredecible, pero siempre es conveniente hacer todo lo que esté en nuestras manos para que las cosas salgan lo mejor posible.

Sin duda, este masaje es un recurso fácil y rápido que en todo momento nos beneficia, ya que el objetivo es normalizar las estructuras corporales. A parte de ayudar a prevenir la aparición de desgarros y la necesidad de practicar episiotomía, nos ayuda a mantener la fuerza muscular, necesaria para asegurar la continencia urinaria, previene o minimiza la aparición de hemorroides y produce descongestión circulatoria.

Se recomienda hacerlo dos o tres veces a la semana durante unos 10 minutos.

El masaje consta de tres partes: una para normalizar el tono muscular, otra para mejorar la elasticidad del tejido y otra para mejorar la circulación sanguínea.

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Llamamos periné es la zona que se encuentra entre la vagina y el recto y es parte del suelo pélvico, que es el conjunto de músculos y fascias que cierran la pelvis en su parte inferior.

Instrucciones para realizarlo:

– Encuentra un lugar confortable donde puedas estar tranquila. El masaje puedes hacerlo tú misma, tu pareja un profesional, si os resulta más cómodo.

– Encuentra tu periné con la ayuda de un espejo, para que veas cómo es.

* Puedes colocar compresas tibias en el periné por unos 10 minutos, o bañarte con agua tibia si te sientes tensa. También puedes realizar el masaje durante un baño relajante.

* Lava tus manos o pídele a tu pareja que se las lave si fuera él quien realice el masaje. Uñas bien cortas.

* Puedes utilizar aceite de oliva, aceite de rosa mosqueta u otro tipo de lubricante. El método de lubricante que utilices será sólo para la parte externa, no lo uses al introducir los dedos en la vagina.

Para normalizar el tono muscular: puede hacerse en cualquier momento del embarazo. Es conveniente empezar pronto para garantizar que da tiempo a que la musculatura se relaje adecuadamente. La maniobra consiste en masajear mediante fricciones la zona tendinosa que queda entre los orificios vaginal y anal (en esta zona se entrecruzan muchas fibras y suele tener tensión). y a los lados de ésta. La maniobra no debe producir dolor. Puedes utilizar el lubricante que desees.

Ayuda restaurar la fuerza muscular (un músculo hipertónico, suele estar débil). Te ayudará si lo combinas con ejercicios adecuados de Kegel.

Para mejorar la circulación sanguínea: también puede hacerse en cualquier momento del embarazo y puedes usar aceite. Se realiza un masaje superficial suave, desde los labios mayores a las ingles.

Ayuda a aliviar la pesadez de la zona. Puede ayudarte también con ello estar sentada y hacer movimientos sobre la pelota de pilates.

Para mejorar la elasticidad de los tejidos: coloca tus pulgares dentro de la vagina y presiona hacia abajo y hacia los lados, como dibujando una U; imaginando cómo presionará la cabeza del niño cuando salga, sólo debe hacerse en la zona posterior de la vagina, el lado que está más cerca del ano, que es la encargada de la dilatación. Probablemente sientas un ligero estiramiento, picor o sensación de ardor, pero no llegues a producir dolor. Mantén la zona estirada durante unos segundos. Repite varias veces. Esta maniobra debe hacerse a partir de la semana 35-36, para mejorar la elasticidad del tejido y que pueda soportar bien la dilatación en el momento del parto.

Para ayuda a la dilatación del tejido se pueden utilizar reforzadores-biofeedback del suelo pélvico.

 

* Si sufriste una episiotomía previa o un desgarro, asegúrate de prestar especial atención a los tejidos cicatriciales, que no se estirarán tan fácilmente y pueden requerir un poco más de trabajo.

El masaje está contraindicado si hay infecciones vaginales de repetición o activas, infecciones urinarias, placenta previa, amenaza de parto prematura, rotura prematura de membranas, sangrado recurrente… Ante cualquier mínima duda, preguntar a un profesional.

Si tienes alguna pregunta, no dudes en consultarnos.